Berlín, de verdad: propuestas alternativas para conocer el corazón de la capital alemana

Varios peatones caminando por la East Side Gallery, la galería de arte perteneciente al Muro de Berlín, Alemania. Según informes locales, parte de este histórico monumento será trasladado para construir apartamentos de lujo en la zona. Muchos berlineses han salido a la calle para protestar contra esta medida. (Paul Zinken / EFE)

Berlín es una de las grandes capitales de Europa. Mítica, histórica y cultural, la capital alemana registró el año pasado once millones de turistas. Está el Berlín clásico, de cultura e historia, pero también esa capital moderna y vanguardista, alternativa.

Cada vez más iniciativas ofrecen recorridos al margen de las estampas habituales. Una de ellas es la que oferta Opendoorsberlin, que permite conocer cómo es la vida de un berlinés abriendo las puertas de sus casas. «Ningún guía puede contarte cómo es vivir en Berlín, es una manera de conocer la ciudad más profunda y desde un punto de vista muy personal», explica Caroline Dreysel, una de las dos fundadoras de la agencia.

Crecieron en la parte este, con el muro, y quieren compartir sus vivencias con los turistasEstas visitas, muy populares entre turistas escandinavos, holandeses, coreanos e incluso bávaros, se pueden acompañar por un poco más de dinero con una cena que realizan los dueños de la casa.

Hay anfitriones de todo tipo entre los hogares que se pueden visitar, desde familias, estudiantes y parejas a mujeres mayores, todos ellos «interesados en conocer gente nueva, de otros países y abiertos de mente», explicó. «Muchos de ellos crecieron en la parte este de Berlín, cuando estaba el muro y ahora quieren compartir sus vivencias con los turistas que desean visitarles», añadió.

En el lado opuesto a esta experiencia se sitúa la iniciativa de la asociación de servicios sociales Gebewo, que ha decidido mostrar la realidad de las personas sin hogar en Berlín desde la perspectiva de Klaus Seilwinder, un ex sin techo de 57 años.

A través de sus propias vivencias en la calle, Seilwinder y el historiador Harald Steinhausen cuentan de manera conjunta el cambio en las condiciones sociales para los sin techo desde la caída del muro, así como la labor que realizan las casas de acogida.

Con el objetivo de concienciar al visitante, Seilwinder muestra a lo largo del recorrido cómo era su día a día en las calles de la capital alemana, dónde dormía o cómo escondía sus escasas pertenencias en el famoso parque Tiergarten. A través de sus ojos se ve desde otra perspectiva la monumental plaza de la Gendarmenmarkt, donde durante 15 horas al día rebuscaba botellas en sus basuras para conseguir el pfand, los céntimos que se obtienen al devolver el casco.

Se ve de otro modo la plaza de la Gendarmenmarkt, donde se rebuscaban botellas en sus basurasTambién con un trasfondo social, aunque desde otro punto de vista, Revolutionary Berlin decidió hace cinco años mostrar a los turistas y no tan turistas la parte más «antisistema» de la capital alemana. Su tour estrella tiene lugar estos días, con motivo del 1 de mayo, fecha clave en la ciudad debido a las «marchas revolucionarias» que se celebran con motivo del Día del Trabajo y que, desde 1987, a menudo concluyen con violentos incidentes.

En el recorrido de tres horas por el barrio de Kreuzberg, escenario de los altercados, Bill –un guía estadounidense con nombre ficticio– narra la historia de estas protestas, de las casas ocupas de la zona y los problemas de la especulación en la capital.

Los dos guías que forman Revolutionary Berlin se autodenominan «jóvenes de izquierdas a los que les gusta hablar de historia» y explican que han decidido destinar parte del precio del recorrido a proyectos afines. Para ampliar el público, ofrecen además un tour sobre el movimiento obrero de la capital desde que se derrocó al Kaiser en 1918 y otro sobre el pasado colonial de Berlín que incluye desde la trata de esclavos en Brandeburgo a la historia del «barrio africano».

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